La Policía británica arresta al príncipe Andrés, hermano de Carlos III, por su relación con Epstein
Tras varios días de muchas revelaciones y todo un país en su contra, la BBC acaba de anunciar que este jueves 19 de febrero la policía británica ha decidido detener al expríncipe Andrés, hermano de Carlos III e hijo de Isabel II. El exduque de York, que ya arrastra años de controversia por su relación con el multimillonario estadounidense Jeffrey Epstein, se encuentra ahora bajo investigación por presuntas irregularidades vinculadas al millonario y a su red de delitos sexuales.
El arresto se produce después de un fin de semana marcado por nuevas revelaciones sobre la etapa en la que Andrés mantenía amistad con Epstein. El debate en el Reino Unido se ha intensificado, especialmente tras la reciente publicación de millones de documentos por parte del Departamento de Justicia estadounidense. Entre correos electrónicos y otras comunicaciones, se apunta que el príncipe podría haber compartido información sensible del gobierno británico con Epstein mientras ejercía como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Durante ese período, Andrés viajó por todo el mundo en misiones oficiales financiadas con fondos públicos, reuniéndose con líderes políticos y empresarios de alto nivel. Ahora se cuestiona si, aprovechando su posición, habría remitido documentos confidenciales o facilitado contactos a favor del empresario estadounidense. La controversia incluye incluso un informe del Tesoro británico sobre la crisis financiera de Islandia, supuestamente enviado a un banquero vinculado a Epstein, y comunicaciones del Royal Bank of Scotland que habrían llegado a manos del financiero a través de un asesor del príncipe.
Según informó el Daily Mail, parlamentarios de distintas fuerzas políticas coinciden en que la gravedad del asunto exige una investigación exhaustiva. Sir Ed Davey, líder liberal demócrata, calificó de “alarmante” que Andrés pudiera haber compartido información sensible, mientras que el fiscal general del país, Stephen Parkinson, recordó en una entrevista con The Sunday Times que “nadie está por encima de la ley. Mi trabajo es hacerla cumplir y lo hago sin temor ni favoritismo, sin que esto afecte a la condición jurídica de la persona en cuestión”.
Entre los hechos que se analizan también se encuentra la organización de encuentros durante viajes oficiales. Documentos revelan que Epstein habría colaborado en la agenda del príncipe en una misión comercial a China en 2010. Incluso se menciona un intento de facilitar una reunión entre Epstein y el entonces líder libio Muamar Gadafi, que finalmente no llegó a celebrarse.
Además de los asuntos relacionados con su actividad oficial, Andrés enfrenta investigaciones por denuncias sobre su vida personal. La policía de Thames Valley revisa información sobre la presunta llegada de mujeres a su residencia en Windsor para mantener encuentros con él, un extremo que se encuentra en fase preliminar. El fiscal general británico, Stephen Parkinson, ha recordado que “nadie está por encima de la ley”, y la policía ha asegurado que revisará toda la información disponible para decidir si se abre una investigación formal.
Este jueves 19 de febrero, Andrés cumple 66 años, un aniversario que coincide con uno de los momentos más delicados de su vida. Lejos quedan los tiempos en que representaba a la Corona en actos oficiales y mantenía una intensa agenda institucional. Actualmente, su día a día está marcado por la pérdida de títulos, la marginación de las actividades oficiales de palacio y la sombra persistente del caso Epstein, que sigue situándole en el centro del escrutinio mediático.
Las nuevas revelaciones apuntan incluso a que el exduque habría utilizado el jet privado de Epstein, conocido como ‘Lolita Express’, para trasladar jóvenes a Reino Unido e introducirlas en el palacio de Buckingham mediante accesos secundarios, sin pasar por los controles habituales. Documentos y correos electrónicos publicados por el Departamento de Justicia estadounidense incluyen invitaciones personales de Andrés a Epstein y a una mujer rumana para cenar en el palacio en 2010, dos años después de la condena de Epstein por delitos sexuales con menores.
Testimonios recogidos por medios británicos indican que el príncipe habría implementado un sistema de códigos y mensajes cifrados para coordinar la llegada discreta de estas mujeres, y que el personal de palacio habría seguido estas directrices durante años. Algunos empleados señalaron que, pese a la repetición de estas prácticas, no se tomaron medidas para frenarlas, y que la actitud del príncipe hacia el personal era, en ocasiones, despectiva.
El ex primer ministro Gordon Brown ha pedido públicamente que la Policía Metropolitana reabra la investigación, subrayando que Epstein habría utilizado el aeropuerto de Stansted para trasladar chicas desde distintos países a Reino Unido. Según Brown, es imprescindible interrogar al príncipe Andrés como parte de una pesquisa integral sobre la participación de Reino Unido en las actividades de Epstein, calificando el caso como “el mayor escándalo de todos, con diferencia”.
FUENTE: EJU