La Laguna Colorada despierta el interés de la NASA por sus condiciones extremas y su singular coloración
La Laguna Colorada, uno de los paisajes más emblemáticos del altiplano boliviano, ha captado la atención de la NASA debido a sus características biológicas y químicas excepcionales, que la convierten en un ecosistema único visible incluso desde el espacio.
Ubicada a más de 4.300 metros sobre el nivel del mar, esta laguna destacó recientemente en imágenes obtenidas desde la Estación Espacial Internacional, donde se observó una extensa mancha de tonalidad naranja y rojiza que contrasta con los depósitos salinos y el paisaje árido que la rodea.
Según expertos, la particular coloración del agua se debe principalmente a la presencia de Dunaliella salina, un tipo de alga capaz de sobrevivir en ambientes de extrema salinidad. Este organismo produce carotenoides, pigmentos naturales responsables de los tonos rojizos, anaranjados e incluso verdosos que puede presentar la laguna dependiendo de las condiciones climáticas.
La NASA resaltó que este comportamiento convierte a la Laguna Colorada en un laboratorio natural de gran interés científico, ya que permite estudiar procesos biológicos y químicos en ambientes extremos similares a los que podrían encontrarse en otros planetas.
Además de su relevancia científica, la laguna constituye un importante refugio para la fauna andina, especialmente para diversas especies de flamencos que encuentran en este ecosistema un espacio ideal para alimentarse y reproducirse.
Desde 1990, la Laguna Colorada forma parte de la Convención Ramsar, acuerdo internacional destinado a proteger humedales de importancia mundial debido a su valor ecológico y biodiversidad.
La combinación de fenómenos naturales, condiciones extremas y riqueza biológica ha convertido a este atractivo turístico de Potosí en un punto de referencia para investigadores y observadores de todo el mundo.