Fiscalía vincula soborno rechazado, contrabando y sicariato en el asesinato de Mauricio Aramayo

La Fiscalía confirmó que el asesinato de Mauricio Aramayo estaría directamente relacionado con su negativa a aceptar un soborno millonario cuando ejercía funciones en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag). La principal línea investigativa apunta a que el crimen fue una represalia ejecutada por una presunta red de contrabando que operaba en la región chaqueña, luego de que Aramayo se negara a facilitar el ingreso irregular de cargamentos y dispusiera acciones internas para frenar estas prácticas.

Según los fiscales a cargo del caso, el presunto autor intelectual es Mijail Reynaldo Rodríguez Huarachi, alias “El Tuerto”, quien habría ofrecido a la víctima una coima de aproximadamente tres millones de bolivianos para permitir el movimiento ilegal de mercadería. Tras la negativa, Aramayo habría recibido amenazas directas, situación que se habría producido durante las primeras semanas de diciembre, periodo en el que asumió funciones como autoridad departamental del Senasag en Tarija.

La investigación estableció que el crimen fue planificado con anticipación. El autor material, un ciudadano uruguayo, confesó haber recibido cerca de 100 mil dólares para ejecutar el asesinato. De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el sicario ingresó al país con apoyo logístico de al menos dos cómplices, quienes se encargaron del transporte, hospedaje, seguimiento previo y provisión del arma. Parte de la planificación se habría coordinado en Yacuiba, punto estratégico para las rutas de contrabando.

Hasta la fecha, el Ministerio Público realizó múltiples allanamientos en Tarija y el Chaco, secuestró teléfonos celulares, vehículos, material balístico y documentación administrativa, además de tomar declaración a más de una veintena de personas. Dos de los implicados ya cumplen detención preventiva, mientras que otros sospechosos permanecen prófugos, con alertas migratorias activadas ante la posibilidad de que hayan salido del país por pasos no habilitados.

 

La Fiscalía señaló que el caso no se limita a un hecho aislado, sino que podría revelar una estructura criminal más amplia, con ramificaciones en el contrabando de productos agropecuarios y presuntas complicidades internas. Las autoridades reiteraron que la investigación continuará hasta identificar a todos los responsables materiales e intelectuales, subrayando que se priorizará el desmantelamiento total de la red y el esclarecimiento completo del crimen.

El fiscal informó que la contratación y organización arrancó con una reunión de “El Tuerto” con los autores materiales en un centro de peleas de gallos en Yacuiba. Hay videos de cámaras de seguridad que lo confirman. Ahí se acordó que primero harían un seguimiento al dirigente político para identificar el momento ideal para quitarle la vida.

Ahí se definieron los roles de cada autor material del crimen. Uno de ellos es Carlos Alejandro Rojas Peñafiel, quien estaba a cargo de conducir en un vehículo de Yacuiba a Tarija al sicario uruguayo, Marco Adrián Cardona, y luego del crimen devolverlo a la capital chaqueña. Sin embargo, ambos fueron capturados y ya guardan detención en Morros Blancos.

También intervino un sujeto tarijeño de nombre José Antonio Gumucio Torrico alias “Gumito”, quien tenía la tarea de conseguir el arma de fuego, la motocicleta y el hospedaje para los otros dos sindicados. También tenía la misión de conducir dicha moto y destruir todas las pruebas.

“En un allanamiento al domicilio de esta persona se secuestraron vainas de arma de fuego para ser debidamente peritadas, se colectó un celular que habría sido roto por este sujeto a momento de abandonar su domicilio. También se halló sustancias controladas, por lo que se procedió a la apertura de otro proceso por la Ley 1008 contra él y la otra viviente que era su madre”, agregó Mogro. Al momento este sospechoso está prófugo.

Uno de los principales sustentos de la causa es la confesión del sicario, quien informó haber recibido 100 mil dólares y que llegó junto a Carlos Alejandro el 5 de enero a Tarija para iniciar el seguimiento de la víctima. Para ello usaron una moto y dos vehículos que ya fueron plenamente identificados, aunque queda uno por ubicar.

También se ubicó el sitio en el que se hospedaron, en las afueras de la ciudad. Hay testigos, como la encargada de limpieza, que confirmaron la estancia de los dos sospechosos y la visita recurrente de “Gumito”.

El 20 de enero el Cardona presentó un memorial solicitando someterse a un procedimiento abreviado aceptando los cargos por asesinato. Sin embargo, el fiscal señaló que el pedido está en evaluación porque se priorizará la resolución total del caso. En ese sentido, ya se emitieron las alertas migratorias para el autor intelectual alias “El Tuerto”, “Gumito” y la madre de este último.

CON INFORMACIÓN DE: EL PAÍS