La desaparición de Odalys Vaquiata continúa sin resolverse, pese a que la Justicia dictó una sentencia de 30 años de prisión contra su expareja, Joel Pérez, por el delito de feminicidio. A más de dos años del hecho, el paradero de la joven sigue siendo desconocido.
Odalys fue vista por última vez el 30 de marzo de 2024 en la localidad de Tocaña, en los Yungas de La Paz, donde había viajado junto a su pareja. Ambos participaron en una actividad social antes de que se registraran los hechos que derivaron en su desaparición.
Según la versión del ahora sentenciado, la jornada estuvo marcada por el consumo de alcohol y discusiones constantes. Pérez declaró que Odalys abandonó el vehículo en medio de un conflicto en la ruta, tras lo cual no volvió a verla.
Sin embargo, esta versión fue cuestionada durante la investigación. La familia de la joven encontró al acusado en posesión de sus pertenencias la misma noche de la desaparición, lo que levantó sospechas sobre su relato.
Durante las primeras horas, familiares y el propio implicado participaron en la búsqueda, pero no se logró dar con el paradero de la joven. Con el paso del tiempo, se desplegaron operativos por tierra y aire en distintas zonas de los Yungas, sin resultados.
Una de las hipótesis incluyó el supuesto avistamiento de Odalys en Coroico, aunque esta información no fue confirmada oficialmente por las autoridades.
El proceso judicial concluyó con la determinación de la pena máxima para Joel Pérez, al considerarse que existían elementos suficientes para establecer su responsabilidad en el delito de feminicidio, aun sin la aparición del cuerpo.
El caso ha generado conmoción y debate en la opinión pública, principalmente por el hecho de que la condena se dictó sin haber encontrado a la víctima, lo que deja abiertas interrogantes sobre lo ocurrido aquella noche.
Mientras tanto, la familia de Odalys mantiene la exigencia de continuar con la búsqueda y esclarecer completamente los hechos, con la esperanza de conocer su destino y cerrar un proceso marcado por la incertidumbre.