Tensión en la marcha de la COB: magisterio expulsa a dirigentes del trópico y se profundiza la pugna interna

La movilización convocada por la Central Obrera Boliviana para exigir la abrogación del Decreto Supremo 5503 derivó este domingo en un escenario de alta tensión interna, luego de que dirigentes del magisterio urbano expulsaran de la marcha a representantes de las Seis Federaciones del trópico de Cochabamba, a quienes acusaron de haber cooptado y degradado históricamente a las organizaciones sindicales bajo la influencia del Movimiento Al Socialismo.

La protesta, que rechaza la eliminación de la subvención a los combustibles y otras medidas de ajuste económico, tuvo como una de sus principales figuras a la histórica dirigente del magisterio paceño Wilma Plata, identificada con el ala trotskista del movimiento obrero. Durante la marcha, la dirigente encabezó los reclamos contra exdirigentes sindicales vinculados a los gobiernos del MAS y exigió la salida inmediata de los representantes del trópico cochabambino.

“No aceptamos la presencia de corruptos, de gente que ha gobernado y ha destruido el país”, manifestó Plata ante los manifestantes y medios de comunicación. Denunció que las Seis Federaciones no representan a las bases sindicales, sino a estructuras que, según afirmó, promovieron la corrupción y la división interna durante años. En medio de consignas como “Fuera masistas”, el magisterio urbano forzó la retirada de los delegados del trópico de la columna movilizada.

Las críticas también alcanzaron al exsecretario ejecutivo de la COB Juan Carlos Huarachi, a quien Plata señaló como símbolo de la “degeneración” sindical. Huarachi se encuentra actualmente con detención preventiva en el penal de San Pedro de La Paz, investigado por presuntos delitos de enriquecimiento ilícito, uso indebido de influencias y concusión. Su gestión estuvo marcada por una estrecha relación con los gobiernos de Evo Morales y Luis Arce, además de cuestionamientos por la prórroga de su mandato.

De acuerdo con registros audiovisuales difundidos en redes sociales, los dirigentes del trópico se encontraban detrás de la columna de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, cuando fueron señalados públicamente por el magisterio urbano. El episodio evidenció las fracturas internas entre sectores campesinos, mineros y urbanos que históricamente disputaron el control de la COB.

Desde la nueva dirigencia de la central obrera, diversas bases sindicales han planteado la necesidad de recuperar la autonomía de la organización y recomponer su imagen, deteriorada por la cercanía que mantuvo con el poder político durante los últimos años. Durante los gobiernos del MAS, la COB y otras organizaciones sociales recibieron sedes y vehículos a través de programas estatales, lo que generó cuestionamientos sobre su independencia.

Pese a los incidentes, la marcha denominada “Bolivia no se vende” continuará su recorrido hacia la ciudad de La Paz y se prevé que arribe este lunes, donde se realizará un cabildo en inmediaciones de la cervecería. La dirigencia de la COB anunció que más sectores se sumarán a la movilización para reforzar la demanda central: la abrogación del Decreto Supremo 5503.

El Gobierno, por su parte, anticipó que el diálogo previsto con la dirigencia sindical será público y transmitido por medios digitales, defendiendo el espíritu del decreto y señalando que, tras más de dos décadas de gobiernos del MAS, el país enfrenta el desafío de atraer inversión, generar empleo formal y reducir la informalidad que afecta a la mayoría de la población económicamente activa.