Se reaviva la profecía de Baba Vanga por señales en Trump y desastres naturales recientes
Una de las predicciones más inquietantes atribuidas a la vidente búlgara Baba Vanga ha vuelto a captar la atención internacional tras una serie de acontecimientos recientes que algunos interpretan como señales del inicio de sus visiones para 2026.
El debate se intensificó luego de que el expresidente estadounidense Donald Trump apareciera en un acto público con una visible hinchazón y marcas en su mano izquierda, similares a las observadas a mediados de 2025. En aquel entonces, la Casa Blanca explicó que se trataba de un problema circulatorio, aunque el propio Trump afirmó que el moretón fue producto de un golpe accidental. Estas imágenes reavivaron especulaciones sobre su estado de salud y su posible relación con una profecía que señalaba que una condición física lo mantendría alejado de la vida pública.
A estos hechos se suman fenómenos naturales de gran impacto. En la localidad costera de Marsascala, en Malta, la tormenta Harry provocó olas de gran tamaño y vientos que superaron los 100 kilómetros por hora, causando daños materiales y la caída de árboles, aunque sin dejar víctimas de gravedad. Testigos relataron escenas de agua marina ingresando a viviendas y calles anegadas por la fuerza del temporal.
En paralelo, el extremo oriental de Rusia enfrentó intensas nevadas en la región de Kamchatka, donde se registraron acumulaciones de hasta cuatro metros de nieve. Esta situación derivó en la muerte de dos personas y obligó a declarar el estado de emergencia en la ciudad de Petropavlovsk-Kamchatsky, según reportes oficiales.
Seguidores de las profecías de Baba Vanga sostienen que la coincidencia entre eventos políticos y desastres climáticos refuerza sus advertencias sobre un aumento de catástrofes naturales en 2026. En contraste, especialistas señalan que estos sucesos responden a patrones climáticos extremos y a contextos políticos que, combinados, generan un fuerte impacto mediático a nivel global.