Sanandita, enclave estratégico tarijeño: energía, soberanía y defensa en la historia del Chaco boliviano
De enclave petrolero estratégico a bastión de formación castrense en el sur del país
-Con información e invetigacion de Celso Ordoñez A.-
Sanandita, ubicada a 45 kilómetros al norte de Yacuiba, en el Chaco central tarijeño, es uno de los espacios con mayor carga histórica en la construcción de la soberanía energética y la identidad militar de Bolivia. Su trayectoria enlaza el auge petrolero del siglo XX con los episodios decisivos de la Guerra del Chaco y, posteriormente, con la consolidación de una de las unidades de formación militar más emblemáticas del país.
Orígenes históricos y primeras referencias
Las primeras referencias documentadas sobre Sanandita se remontan a 1735, cuando el misionero franciscano padre Chomé la menciona como comunidad situada al sur del río Pilcomayo, en los campos o llanuras de Caiza. Investigaciones históricas posteriores, como las recopiladas por Isabelle Combes, confirman la presencia temprana de asentamientos indígenas y misionales en la región.
Desde tiempos pretéritos, la serranía del Aguaragüe evidenciaba afloramientos naturales de aceites y betunes negros, señales inequívocas de riqueza hidrocarburífera. A inicios del siglo XX, el Estado boliviano otorgó concesiones a empresarios interesados en explorar la zona.
El auge petrolero y la presencia de la Standard Oil
En 1920, la Standard Oil Company (Bolivia) adquirió varias concesiones en el sur del país y emprendió un plan sistemático de exploración desde Bermejo hasta Camiri, pasando por Sanandita.
En 1924 se descubrió petróleo en Bermejo; en 1926 se perforó el pozo Sanandita; y en 1931 se instaló una pequeña refinería que comenzó a producir combustibles, aceites y grasas para abastecer el mercado nacional.
Durante su etapa de mayor actividad, Sanandita no solo fue un centro de extracción y refinación, sino también un símbolo de modernidad en una región aislada, articulando empleo, infraestructura y presencia estatal en el Chaco.
Sostén energético en la Guerra del Chaco
La importancia estratégica de Sanandita se consolidó con el estallido de la Guerra del Chaco (1932–1935). Desde el inicio del conflicto con Paraguay, la refinería suministró el combustible necesario para la movilización de tropas, transporte de armamento y logística hacia el corazón del Chaco Boreal.
La cercanía de los yacimientos al frente de operaciones resultó determinante. Sin ese abastecimiento continuo, la capacidad operativa del Ejército boliviano habría enfrentado mayores limitaciones en un territorio hostil y de difícil acceso.
En 1935, las tropas paraguayas se posicionaron frente a Villamontes, considerado el último bastión militar boliviano en el Chaco. El comandante paraguayo Félix Estigarribia comprendía que la caída de esa plaza abría el camino hacia las zonas petroleras del Aguaragüe y, por ende, hacia Sanandita.
La defensa de Villamontes, bajo el mando del general Bernardino Bilbao Rioja —recordado como uno de los pocos comandantes bolivianos invictos en ese conflicto—, frenó el avance paraguayo y preservó el control de las áreas hidrocarburíferas. Tras el armisticio, en 1938 las fuerzas paraguayas se retiraron a más de 120 kilómetros de la zona petrolera.
Nacionalización y consolidación institucional
En 1937, el Estado boliviano confiscó y nacionalizó los activos de la Standard Oil Company (Bolivia), acusada de contrabando de petróleo. Como resultado, se creó Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), consolidando la gestión estatal del sector.
Sanandita se convirtió entonces en sede de una gerencia técnica que organizó cuadrillas de exploración, perforación y explotación en el Chaco tarijeño y chuquisaqueño. Durante décadas, sus pozos contribuyeron al abastecimiento energético del país.
La producción comenzó a declinar hacia la década de 1970. En 1973 se dispuso el cierre del campamento petrolero y, en 1976, concluyeron definitivamente las operaciones en el distrito.
El ferrocarril y la diplomacia energética
La historia de Sanandita también se vincula con el desarrollo ferroviario y la diplomacia regional. En 1938, Bolivia y Argentina acordaron la construcción del ferrocarril entre Yacuiba y Santa Cruz de la Sierra, con un ramal hacia Sucre.
La vía férrea llegó a Yacuiba en 1947 y culminó en Santa Cruz en 1957. Parte del acuerdo contempló el suministro de petróleo boliviano como forma de pago. La producción de Bermejo fue la principal moneda de intercambio, mientras que el combustible refinado en Sanandita impulsó la maquinaria del ambicioso proyecto ferroviario.
El 23 de octubre de 1947, el presidente argentino Juan Domingo Perón visitó Yacuiba y el campamento petrolero de Sanandita, en un gesto simbólico que selló la cooperación binacional en torno al ferrocarril y los recursos energéticos.
De campamento petrolero a escuela militar
Tras el cierre de las operaciones petroleras, Sanandita encontró un nuevo rol estratégico. El 12 de octubre de 1980 se creó allí el Centro de Entrenamiento y Formación de Oficiales y Clases Comando (CEFOCC), posteriormente denominado Escuela de Cóndores Bolivianos (ESCONBOL).
Esta unidad de élite del Ejército boliviano se especializa en la formación de comandos y fuerzas especiales, conocidos como “satinadores”, en operaciones de alta exigencia física y táctica.
De este modo, el enclave que alguna vez fue símbolo del auge petrolero nacional pasó a convertirse en un referente de la formación militar boliviana.
Legado histórico
Sanandita representa una síntesis de la historia contemporánea del país: territorio de misión colonial, enclave petrolero estratégico, sostén logístico en la Guerra del Chaco, eje de integración ferroviaria y, finalmente, centro de formación de fuerzas especiales.
Su evolución refleja la manera en que los recursos naturales, la geopolítica regional y la institucionalidad estatal convergieron en un punto clave del Chaco tarijeño, manteniendo vigente su relevancia en la vida nacional. *Yacuiba, Chaco central tarijeño Recopilación histórica – 2026 *-Con información e invetigacion de Celso Ordoñez A.
FUENTE: AGENCIAS