Nueva encuesta muestra caída de la imagen de Milei y mejor posicionamiento de Bullrich y Kicillof

Foto referencial

Una nueva encuesta nacional reveló un escenario complejo para el presidente argentino Javier Milei, cuya imagen positiva continúa en descenso mientras crecen los niveles de rechazo a su gestión. El estudio, elaborado por la consultora Giacobbe y Asociados, también muestra que Patricia Bullrich y Axel Kicillof superan al mandatario en valoración positiva, mientras que Myriam Bregman acorta distancias y registra los menores niveles de imagen negativa entre las principales figuras políticas.

El sondeo fue realizado entre el 29 de mayo y el 3 de junio de 2026 sobre una muestra de 2.500 personas consultadas a través de dispositivos móviles. Los resultados indican que Milei alcanza una imagen positiva de 34,2%, una valoración regular de 9,1% y una imagen negativa de 55,2%, reflejando un deterioro respecto a mediciones anteriores.

Entre los dirigentes mejor posicionados aparece Patricia Bullrich, con una imagen positiva de 38,8%, seguida por el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, con 34,8%. Por detrás se ubica la dirigente de izquierda Myriam Bregman, quien alcanza 32,3% de aprobación y se destaca por registrar el menor nivel de rechazo entre los principales referentes políticos evaluados.

La encuesta también evaluó la percepción ciudadana sobre la situación económica del país. El 57,9% de los consultados considera que lo peor de la crisis aún está por venir, mientras que solo el 40,3% cree que la etapa más difícil ya quedó atrás. Asimismo, más del 62% expresó una visión negativa sobre la evolución actual de la economía.

Uno de los datos más llamativos del estudio es que la palabra más utilizada por los encuestados para definir al actual Gobierno fue "corrupción", superando incluso menciones al propio apellido del presidente. El relevamiento sugiere que los recientes escándalos políticos continúan afectando la percepción pública de la administración libertaria.

 

Los resultados reflejan un escenario de creciente desgaste para el Gobierno argentino, en un contexto marcado por preocupaciones económicas, cuestionamientos políticos y una ciudadanía que mantiene expectativas cada vez más críticas respecto al futuro del país.