Reflexión dominical

Iglesia pide afrontar las dificultades con esperanza

Iglesia pide afrontar dificultades con esperanza durante la reflexión dominical

Durante la celebración eucarística dominical [Fecha no especificada], Monseñor Juan Gómez centró su reflexión en la esperanza, la perseverancia y el compromiso de los cristianos frente a las dificultades económicas, personales y familiares.

“La Iglesia nos invita a mirar hacia adelante con esperanza. Yo creo que eso tiene que ser siempre lo que a nosotros nos debe comprometer cada día: mirar hacia adelante con esperanza, no con miedo, no con frustraciones”, expresó durante la homilía.

El religioso explicó que las lecturas bíblicas de la jornada muestran que, incluso después de atravesar momentos de sufrimiento, es posible encontrar nuevas oportunidades y recuperar el ánimo para continuar. También señaló que las personas deben aprender a vivir tanto en la abundancia como en la escasez.

Gómez advirtió que una de las principales dificultades surge cuando alguien se acostumbra únicamente a la bonanza y luego no sabe cómo afrontar los tiempos adversos. “Estamos invitados también a seguir al Señor desde la escasez, desde nuestra sencillez, desde nuestra pobreza, desde lo poco que tenemos y saber ser siempre agradecidos”, afirmó.

En ese contexto, sostuvo que los bienes materiales no deben ser considerados únicamente como posesiones individuales, sino como una responsabilidad. “Simplemente somos administradores, somos administradores de los bienes del Señor aquí en la tierra”, manifestó, al pedir responsabilidad y agradecimiento por lo recibido.

El monseñor también pidió valorar el domingo como día dedicado al Señor y no relegar la participación en la misa por otras actividades. “No nos olvidemos que el domingo es día del Señor, no nos olvidemos qué dice el tercer mandamiento: santificar la fiesta”, recordó.

Durante octubre, mes dedicado especialmente a las misiones, Gómez enfatizó que esta tarea debe desarrollarse durante todo el año. “Las misiones son los 365 días del año”, señaló, y pidió que la labor comience en el entorno cercano: “la misión empieza por casa. Esa responsabilidad misionera empieza por casa, primero yo, mi familia, mi entorno”. También destacó el trabajo de los misioneros y misioneras que dejan a sus familias y países para llevar el mensaje cristiano a otras comunidades.