Gobierno revela estructura internacional de tráfico y adulteración de combustibles
El presidente Rodrigo Paz Pereira reveló la existencia de estructuras organizadas dedicadas al robo, sabotaje y comercialización ilegal de combustibles, con operaciones a nivel nacional e internacional. El mandatario calificó estos hechos como “un intento de sabotaje y de traición a la patria”.
Las investigaciones desarrolladas por el Ministerio de Gobierno, en coordinación con otras carteras de Estado, evidencian que estas redes delictivas desvían gasolina y diésel para su comercialización ilegal. “Operan en varios países, roban combustible boliviano y generan una venta ilegal”, afirmó el presidente, subrayando el carácter transnacional de estas mafias.
Asimismo, la autoridad expresó su preocupación por el impacto en la población, señalando que “nos duele profundamente que la patria sufra de esta manera”, en referencia a los efectos en transportistas, productores y familias bolivianas.
En este contexto, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, anunció medidas inmediatas: “La suspensión de los contratos y recibos de gasolina de Vitol y Trafigura hasta que concluyan las investigaciones sobre el combustible de mala calidad”. No obstante, se garantiza el abastecimiento en el mercado interno.
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, informó que las investigaciones se desarrollan bajo criterios técnicos y con respaldo probatorio, y precisó que se trata de una indagación de carácter internacional que involucra a varios países. En ese marco, señaló que “esta investigación se encuentra dentro de la jurisdicción del territorio boliviano, pero también abarca otros países”, en coordinación con autoridades de Chile, Paraguay y Argentina.
Asimismo, detalló el mecanismo de la red delictiva, indicando que “salen a garajes particulares, donde se extrae el diésel y se realiza un trasvase”, y luego “mezclan el agua con aceite usado y la vuelven a introducir al sistema”. Añadió que esta operación ilícita ha alcanzado gran escala, afirmando que “aproximadamente 150 millones de litros de combustible han ingresado al país”, lo que calificó como “una operación financiera delictiva gigantesca”, y aseguró que se continuará con las investigaciones para sancionar a los responsables.
Finalmente, el presidente reafirmó la decisión del Gobierno de sancionar a los responsables: “los vamos a perseguir hasta el final”, y aseguró además que “vamos a recuperar YPFB para el pueblo boliviano”, en defensa de los recursos estratégicos del país.