Ciencia internacional

Falla de San Andrés alcanza su mayor tensión en 1.000 años

Imagen referencial de la falla de San Andrés y el riesgo sísmico en California.

La falla de San Andrés, en Estados Unidos, acumula una tensión tectónica que alcanzó su nivel más alto de los últimos 1.000 años, según una investigación reciente. El hallazgo volvió a poner bajo atención científica el riesgo del denominado Big One, un megaterremoto que podría afectar a California y exponer a casi 13 millones de habitantes.

La acumulación de energía también involucra a la falla de San Jacinto. La geofísica Liliane Burkhard, investigadora de la Universidad de Berna, identificó el Cajon Pass como un punto estratégico del sistema tectónico. Esta zona podría bloquear una ruptura o permitir que ambas fallas se conecten durante un mismo evento, con una magnitud estimada de 7,5.

Los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) señalan que cada año ocurren más de 500.000 sismos en el planeta. De ese total, unos 67.000 superan la magnitud 3, equivalente a aproximadamente 185 movimientos perceptibles por día. En cambio, solo 15 terremotos anuales llegan o superan la magnitud 7, mientras que, en promedio, uno excede la magnitud 8.

La amenaza sísmica también quedó expuesta en América Latina con los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados en Venezuela durante junio, además de un movimiento de 7,4 ocurrido posteriormente en Colombia. Funvisis reporta más de 1.000 sismos por año en Venezuela. Los daños más graves suelen relacionarse con el colapso de edificaciones vulnerables, construidas antes de las normas sismorresistentes o sin controles técnicos adecuados.

Ante el riesgo asociado a las fallas californianas, Southern California Edison destinó 300 millones de dólares entre 2016 y 2025 para reforzar sísmicamente sus instalaciones. Los investigadores sostienen que el modelo utilizado para analizar el Cajon Pass podría aplicarse a sistemas de fallas similares en países como Turquía, Nepal y Nueva Zelanda.