El poder de los Ávila Mercado: del TSE a cancillería y BoA
La ratificación del vocal designado por Arce ha levantado revuelo en la vicepresidencia, que señala también la influencia familiar en Cancillería. El entorno de los Ávila Mercado descartan cualquier tipo de falta ética y ratifican compromiso con el Estado
Miguel V. de Torres
Gustavo y Fernando Ávila Mercado son dos jóvenes formados y crecidos en la Bolivia Plurinacional, arraigados en su infancia en Tarija por el trabajo del padre, y que han ocupado diferentes cargos de relevancia a nivel departamental y nacional.
El más conocido es Gustavo Ávila Mercado, abogado y actual presidente del Tribunal Supremo Electoral; el menos, Fernando Ávila Mercado, director general de la Cancillería boliviana y parte del nuevo directorio de Boliviana de Aviación, nombrado por otro tarijeño, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora Liebers.
Aunque Ávila no ha respondido al llamado de este medio, en su entorno ven un intento de desestabilizar a la institución electoral y niegan cualquier acto falto de ética en el desempeño profesional de ambos hermanos, que siempre han trabajado “al servicio de la institucionalidad y del Estado”.
Gustavo Ávila, el poder electoral
Gustavo Ávila estudió derecho en la Universidad Juan Misael Saracho y pronto empezó a inclinarse por la política. Trabajó como técnico siempre que tuvo oportunidad en el Tribunal Electoral y después fue pieza clave en la primera Asamblea Legislativa Departamental de Tarija, donde ejercía de asesor general y ocupó algunas oficialías.
Fue la Asamblea quien le eligió como vocal del Tribunal Departamental en 2017. Con buenos dotes de orador y un dominio absoluto del tema, no tardó en convertirse en presidente del órgano electoral.
En 2019 dirigió el conteo departamental desde el hotel Los Ceibos. Ávila Mercado logró cerrar el cómputo antes de las 20:00 horas, cuando estallaron los escándalos por la reanudación del TREP. En Tarija Carlos Mesa había ganado holgadamente y los principales delegados habían firmado el acta, pero no impidió que hubiera escándalos.
Gustavo Ávila Mercado fue aprehendido y cautelado por supuestos delitos electorales. El caso cayó luego de la victoria de Luis Arce en octubre de 2020 y unos meses después, Luis Arce lo nombró vocal presidencial en el TED en reemplazo de la elegida por Jeanine Áñez, Nataly Vargas.
El 4 de abril de 2024 Arce volvió a confiar en Ávila Mercado y lo nombró delegado presidencial en el Tribunal Supremo Electoral. Ávila Mercado participó en las polémicas salas plenas que, por ejemplo, le entregaron la personería del MAS a los simpatizantes de Luis Arce; cerraron las puertas a todos los partidos que podían aliarse con Evo Morales; inhabilitaron a Jaime Dunn o autorizaron la participación de Morena sin cumplir requisitos que luego exigieron en las subnacionales.
El régimen jurídico señala que todos los vocales son electos por seis años, incluido el vocal designado por el presidente. La medida pretende garantizar la independencia de los vocales, sin embargo, el propio Gustavo Ávila Mercado ha sustituido en dos ocasiones a vocales presidenciales designados. Primero a Nataly Vargas nombrada por Áñez en el TED, luego a Dina Chuquimia nombrada por Luis Arce tras la renuncia de Salvador Romero.
El 21 de diciembre de 2025, ya con Rodrigo Paz en la presidencia y nuevos vocales elegidos en la Asamblea, Ávila no solo fue ratificado en el TSE, sino que la Sala Plena lo colocó en el cargo de la Presidencia.
Declaración jurada de Fernando Ávila
El vicepresidente Edmand Lara ha cuestionado las cancelaciones de las siglas de ADN y UCS – ambas con menos del 3% en las presidenciales, y por tanto, sujeto a norma – pero también la resurrección del MIR tras 20 años sin vida orgánica y su inclusión en una alianza nacional junto a Unidad Nacional y al partido departamental, Primero la gente, que es de ámbito departamental pero que concurre a otros departamentos.
Fernando Ávila Mercado
Fernando Ávila Mercado, hermano de Gustavo, se prodigó menos en Tarija y pronto empezó a hacer carrera en La Paz. También formado en Derecho, también le salió la vena del servicio público y ocupó varios cargos en diferentes reparticiones de los antiguos gobiernos del Movimiento Al Socialismo (MAS), el más llamativo fue el de director jurídico del Ministerio de Comunicación con Gisela López al frente, en el tiempo en el que estalló el escándalo “Neurona” y que esta mañana recordaba El Mundo de Santa Cruz.
Ávila Mercado se posicionó pronto al lado del nuevo gobierno y pronto apareció como director de gabinete del canciller Fernando Aramayo, al que ha acompañado en varios viajes al exterior.
Desde la Cancillería compatibiliza con otro desafío, el de ser uno de los tres directores de Boliviana de Aviación (BoA) en pleno proceso de transformación, y que preside el ministro de Obras Públicas, el también tarijeño Mauricio Zamora Liebers.
FUENTE: EL PAÍS