Critican contradicciones del gobernador sobre Tariquía mientras persiste la contaminación del Guadalquivir que llega diariamente a la Reserva

El gobernador de Tarija, Óscar Montes, advirtió recientemente que cualquier intento de ingreso a la Reserva de Flora y Fauna Tariquía constituye una violación directa a la ley, recordando que se trata de un territorio protegido bajo una normativa específica. Según la autoridad departamental, el Estado debe actuar de oficio ante cualquier vulneración, sin necesidad de denuncias previas, debido al marco legal vigente que ampara su conservación, de esta manera atiza políticamente un tema que requiere criterios fundados y no medias verdades.

Por ello, las declaraciones del gobernador tarijeño han generado críticas desde  diferentes sectores  que consideran que su discurso, lejos de orientar a la población con información clara y verificada, podría contribuir a la desinformación. Esto debido a que el pozo Domo Oso-X3 —objeto de debate público reciente— se encuentra fuera de los límites de la Reserva de Tariquía, información confirmada por Petrobras y por los propios documentos técnicos y ambientales del proyecto que son de conocimiento de la gobernación de Tarija.

Críticas por contradicciones y doble moral

Especialistas consultados señalaron que resulta contradictorio que Montes, quien conoce de primera mano la crítica situación económica que atraviesa el departamento y que requiere recursos para pagar los servicios que el mismo dice cuando manifiesta que Tarija ya no recibe regalías suficientes. Cuestiona que adopte posturas públicas que podrían ser interpretadas como alarmistas o imprecisas y politizadas. “El gobernador no puede alegar desconocimiento sobre la ubicación del pozo por ejemplo o de los beneficios que traerá si es exitoso. Es información pública y oficial”, remarcaron.

El ambientalista Enrique López fue más allá y cuestionó la “doble moral” de algunas autoridades que, según dijo, “se llenan la boca hablando de defender Tariquía”, pero no han impulsado acciones efectivas para detener la contaminación que llega desde el río Guadalquivir hacia la reserva y otras áreas sensibles.

“Durante años nadie dijo nada sobre la contaminación urbana e industrial que baja por el Guadalquivir. Resulta incoherente que ahora intenten posicionar discursos de defensa cuando no se han hecho esfuerzos reales para proteger los ecosistemas más afectados”, afirmó López.

Llamado a información precisa y responsabilidad pública

Organizaciones ambientales y especialistas en políticas públicas señalaron que, en lugar de contribuir a la confusión, las autoridades deberían brindar información responsable, basada en datos técnicos y mapas oficiales, para que la población pueda comprender qué proyectos se desarrollan dentro o fuera de Tariquía y cuáles representan riesgos reales.

Recalcaron que la defensa de áreas naturales protegidas requiere coherencia, planificación y acciones sostenidas, no únicamente discursos coyunturales. También recordaron que proteger el patrimonio natural del departamento implica atender integralmente las fuentes de contaminación existentes, fortalecer el control ambiental y promover alternativas económicas sostenibles en un contexto de crisis departamental.